jueves, 26 de abril de 2012

Fusión en el Metro Patriotismo

Si reconoces palabras como Genkidama, Kakaroto, Kame hame ha o Fusión, entonces esta intervención en la salida del Metro Patriotismo te va a enloquecer.
La serie o mejor dicho manga "Dragon Ball" del ilmuinado Akira Toriyama marcó a toda una generación de mexicanos que veías juntando sus manos intentando sacar un Kame hame o uniendo sus dedos índices con algún amigo para realizar una Fusión.
Bueno, la verdad yo sí lo hacía, y hasta me ponía a hacer abdominales frente al televisor mientras escuchaba "sha la e shala", para intentar ponerme mamado como Sayayín (desistí después de unos meses y mejor me di placer fantaseando con Androide Número 18).
Bien, pues sin más choro mareador, les dejo esta sensacional intevención que alguien (y se lo agradezco), hizo en el Metro Patriotismo.

FUSIÓN


lunes, 2 de abril de 2012

Peña Miente

Ya empezaron las campañas electorales y los spots están a todo lo que dan. Ahora sí, después de la veda electoral, las calles, radio, tele e internet están invadidas del marketing político. Y como en la democracia mexicana gana el partido que tiene más dinero o mejor relación con Televisa, creo firmemente que nos toca expresar nuestras opiniones de formas un poco más llamativas que cuchichear con el vecino qué nos parece tal o cuál candidat nos gusta más.
Aquí les dejo mi opinión, y si les gusta, compártanla.


viernes, 10 de febrero de 2012

Mientras el dealer tenga, tu guerra se la pela


No pienso ponerme moralista ni ingenuo. Pero creo que el ejemplo más claro que tengo de que la "guerra contra el tráfico de narcóticos" también conocida como "guerra contra el narcotráfico" no sirve de nada, es que muchos de mis amigos aún marcan de su celular y a los 20 minutos tienen droga en la puerta de su casa: mariguana, éxtasis, aceites... Lo que quieran. Y si no lo tiene un dealer lo tiene el otro.

Mientras tanto en las calles se siguen matando, el ejército sigue haciendo apariciones espectaculares para incautar toneladas de anfetas, mota y siempre detienen al "cabecilla" de una red súper importante de narcotraficantes. Casi a seis años de esta guerra con más de 50 mil muertos, no veo que haya caído el "mero mero" y tampoco he visto una escasez de mota en los departamentos de mis amigos aficionados a brincar a otra realidad.

Definitivamente el mundo no sería el mismo sin drogas: café, alcohol, mariguana, LSD, coca... Charles Bukowski no hubiera tenido esas aventuras y vida sin su scotch and water, Jim Morrison no hubiera imprimido la misma sicodelia en sus poemas y letras, la generación Beat no se hubiera rifado esos viajes en coche o en sus mismos cuartos de hotel a través de un cartonsito empapado...

Pero al tercer mundo sólo le llega una parte del mundo de las drogas. No conozco todavía a un Kerouac, Jingsberg, Morrison o a una Joplin entre mi grupo. Sólo veo que lo más atrevido que han llegado a hacer es meterse un poco de fifi y sentirse en la vanguardia.

¿Qué resultados ofrece una guerra contra los distribuidores de un producto tan demandante? Además el producto es el alivio que la clase alta, media y baja encuentra para salir de una realidad ojete: malos trabajos, poca oportunidad de hacer lo que realmente te gusta, gandayismo en cada semáforo, mentiras en los medios de comunicación, políticos-marionetas que desparraman desconfianza. Con este tipo de vida lo primero que quieres hacer al llegar a casa es zafarte de la rutina pegajosa y sucia.

El día en que mis amigos estén preocupados por la pizza no les llegó por escasez de materia prima, o porque no saben cómo terminar su primera novela, poemario o canción, entonces habrá habido resultados verdaderos en esa "guerra". Pero primero habría que cambiar de objetivo: ni el producto ni el distribuidor van a acabarse, los consumidores son la base de esta pirámide, y en ellos está el cambio verdadero a este problema. La inversión debe ser en los consumidores, no en el ejército, en armas...

El tema del narcotráfico irá ocupando la segunda plana conforme se acerquen las elecciones presidenciales, mientras tanto, las compras vía celular seguirán ocurriendo y estaremos viendo los resultados con un churro en la mano para no sentir tan feo que nos la están metiendo otra vez...

jueves, 26 de enero de 2012



Los extranjeros se asombran cuando van aterrizando en el DF y ven que el aeropuerto se encuentra en la mitad de una mancha urbana envuelta en un cielo gris. Las caras de susto van colgando de gringos, gachupines o alemanes. Es la bienvenida a una ciudad donde nada es "como suele ser".

Sus más de 20 millones de habitantes se han ingeniado la forma de cohabitar en un ombligo que se está expandiendo sin medida. Y eso genera una serie de necesidades que a su vez generan lugares, actividades y culturas tan diversas y extrañas que después de conocerlas, pensar en aterrizar a lado del Circuito principal de la capital no sería algo de qué asombrarse.

Hace unas semanas aterricé por mera casualidad (aunque mi profesor de filosofía decía que la casualidad no existe) en un museo sumamente particular. Resulta que hace cinco décadas un mexicano de origen japonés, comenzó a vender juguetes en un local de la colonia Doctores. Roberto Shimizu no vendió todos los juguetes que había importado, la mayoría, desde Japón, pero sí vio algo que los demás no vieron en ellos y les dio un valor de colección.

Luego de 50 años y más de 1 millón de juguetes acumulados, esta colección se ha convertido en la más grande de México. En sus vitrinas que sólo exhiben el 1 por ciento de la colección completa se ven Barbies, luchadores, Pique, Titinos... Es una crónica en tercera dimensión de la infancia de los mexicanos.

 

jueves, 23 de junio de 2011

Narcotráfico, una industria que hay que dejar en quiebra

La solución al problema del narcotráfico y la violencia en México ya está fuera del alcance del presidente Felipe Calderón Hinojosa. A 5 años de haber iniciado su periodo presidencial y la guerra contra los gerentes del narcotráfico no ha logrado más que matar a algunos de ellos y apresado a otros, cosa que no cambia en nada el organigrama de esa gigantesca industria.

Creo que a estas alturas Calderón debería estar pensando en dejar un terreno legal, jurídico que pueda fomentar un debilitamiento de ese negocio que no vive de sus capos, sino de sus consumidores.
Me parece que Felipe Calderón no ha reparado en que el origen del narcotráfico (tráfico de narcóticos, por si ya se nos olvidó qué significa esto),  y la cultura que ya existe a su alrededor, es el producto que oferta y que ese no va a desaparecer.

La educación del consumidor no es un fomento al consumo de droga, es más, tampoco es fomento al consumo responsable.  Es un cambio de prioridades en los ciudadanos mexicanos, pues todos somos potenciales consumidores de droga. El consumidor, de la misma forma que la droga, siempre va a existir.
En lo que debería haber puesto atención es en educar a los mexicanos para que supieran decidir entre consumir o no, entre sumarse o no al organigrama de la industria ilegal del tráfico de narcóticos, y en poner candados económicos para que la industria se autodestruyera, de la misma forma en la que se está debilitando el Estado mexicano: desde sus bases, sus ciudadanos, pues tanto el Estado como el Narcotráfico están conformados por personas, en su mayoría mexicanos (si hablamos del problema interno).
Luego del diálogo entre Calderón, el poeta Javier Sicilia y otros representantes ciudadanos y gubernamentales, quedan claras algunas cosas:

El problema del narcotráfico no tiene solución unilateral, no se puede terminar con balas, pero tampoco dejar que los capos sigan secuestrando a gente que ni la debe ni la teme. 

Que la sociedad ya está muy dolida con la situación de inseguridad: 40 mil muertos incluyendo a “narcos” dejan heridas sociales muy profundas. 

Y una que me parece algo triste: que Calderón seguirá apostando por la militarización en una dinámica de “no nos dejaremos, si ellos tienen armas, nosotros tendremos más”.  Y esta última situación es la más crítica, pues al final de cuentas es una guerra que sólo apoya él y su equipo, quienes dejarán de estar en funciones en poco más de un año.

miércoles, 8 de junio de 2011

¿Conoces a José Cruz?

Si no lo conoces te cuento un poco. José fue fundador de la banda mexicana de blues Real de Catorce en 1985. Un proyecto que se gestó con trabajo propio, grabando sus discos y armando sus giras por mérito propio.

José Cruz encabezó esta banda hasta 2007, enamorado del género heredado por los afroamericanos del norte del continente y compartiéndolo a toda la banda hispanoparlante, contradiciendo a los ortodoxos que no creían en el blues en español.

Hasta ese año Real de Catorce producía discos y agendaba giras constantemente, hasta que José dejó de llevar el mismo ritmo de trabajo que el resto de la agrupación. Su ánimo y la energía no eran las mismas que las de sus compañeros, así que decidieron demandarlo por incumplir con los contratos que tenían.

Lo que no sabían es que en el cuerpo de José Cruz se estaba gestando una enfermedad irreversible, progresiva y degenerativa que se llama esclerosis múltiple. Tampoco él lo sabía, al contrario, el primer diagnóstico que le dio su médico fue de un daño psicológico emocional y lo canalizó al siquiatra.

Luego de estudios quedó claro que lo que enfrentaría José Cruz desde ese momento era esclerosis múltiple y que la falta de energía y los cambios de ánimo serían sólo el inicio de una serie de complicaciones como una trombosis que los dejaría sin caminar y con problemas de lenguaje. Aún con estos hechos la banda no retiró la demanda.

Ahora José continúa su vida viviendo del blues, la meditación y el apoyo de sus amigos a través de la Red de Apoyo, que lo está impulsando para que grabe su siguiente disco.

Este es el motivo de esta entrada en el blog. José sólo vive de la música, y le da más vida a su cuerpo compartiendo su poesía y música a través de sus obras. Esta semana se está recolectando dinero para terminar de grabar su último disco. Sólo hacen falta 2,500 pesos. Así que por este medio les pido se sumen y apoyen esta causa.

El donativo se recibe en la cuenta 403 955 1163 de HSBC a nombre de José Cruz Camargo Zurita.

viernes, 20 de mayo de 2011

Dime a qué te dedicas y te diré de dónde eres...

Sergio es ingeniero en sistemas, pero el único sistema al que tiene acceso es al del transporte público, servicio que toma todos los días para estar en punto de las 8:30 am por si se le ofrece algo a la jefa: es chofer.

Julio, cuenta los días para que le llegue una chamba temporal cuidando un antro, sólo le darán ese fin de semana, pero con eso pagará parte de la deuda que tiene con su casero, es comunicólogo y lo poco que le llega a sobrar lo invierte en grabar cortometrajes, siempre ha querido ser cineasta. Hasta el momento no ha obtenido ni un peso de ganancia.

Poetas, periodistas, ingenieros en alimentos, actuarios... todos con una carrera porque "ahora sin carrera no la armas", pero al final no la armas ni con posgrado. Conozco casos que dan risa y tristesa al mismo tiempo, una química vendiendo tiempos compartidos...

¿Pero de quién es la culpa? Qué es lo que hace falta, ¿dinero en el país? No lo creo, no cuando te topas con las nóminas de instituciones que pagan hasta 500 mil pesos al mes a una sola persona... más prestaciones. No cuando el hombre más rico del mundo vive aquí, sin entrar en la discusión si es de admirarse o no. El punto es que dinero hay.

Vivimos en una cultura de sueños no cumplidos, al grado que pensar en ser un profesional reconocido parece una utopía. Vemos con admiración y a través de una película cómo el creador de Facebook con menos de 30 años se hizo multimillonario, haciendo lo que más le gustaba. Es un genio... tal vez, pero también tuvo la fortuna de estar en un país donde las ideas son tomadas en cuenta con seriedad, y la juventud no es vista como mano de obra profesionalizada.

¿Te has puesto a pensar cuántos de tus sueños que tenías antes de entrar a la universidad has cumplido? ¿Te dedicas a lo que realmente querías? ¿Vives bien de tu profesión , con casa, vacaciones y tiempo para recrearte?

Si la vida nos sigue pasando y no podremos ser jóvenes con una buena vida, por lo menos pensemos en que podamos lograr una adultez sin deudas ni sueños incumplidos.