jueves, 21 de junio de 2012

CUCHI CUCHI by Josefina

Luego de escuchar las "sabias" palabras de la candidata a la presidencia de México, Josefina Vázquez Mota, en la que invita a las mujeres a dejar sin "cuchi cuchi" durante un mes a sus esposos, si no van a votar, queda ilustrar su nivel de discurso. (Abajo el video de la candidata en su discurso)



martes, 22 de mayo de 2012

Una generación conectada y despierta


Hace 6 años me cansé intentando convencer a mis amigos de que lo transmitido en los noticieros de Televisa era pura manipulación. Me indignaba todos los días viendo los spots del Consejo Coordinador Empresarial sembrando mentiras desde la pantalla chica.

En 2006 se vivió una contienda electoral tapizada de mentiras expresadas frente a un México mudo. Lo que más me indignaba era ver como mis compañeros, con los que crecí, todos universitarios en esa época, eran incapaces de escapar a la manipulación mediática. Me desgasté intentando convencerlos de que las cosas no eran como lo decían desde los noticieros de Televisa. Pero era obvio, una persona no podía competir contra un emporio de millones de pesos, no había fórmula para hacerlo.

Seis años después, el panorama es muy diferente. En tan sólo 6 años, los mexicanos crearon más de 35 millones de cuentas de usuario en redes sociales, según la Asociación Mexicana de Internet. Hoy contamos con una red de comunicación que ha potencializado nuestros mensajes y que compiten cara a cara con lo que tratan de manipular desde la televisión.



Sí, las televisoras tienen millones de pesos, pero las redes sociales tienen millones de usuarios que no sólo son receptores, también generan contenidos y replican los mensajes con los que coinciden. Podemos mostrar en tiempo real lo que sucede afuera aunque López Dóriga comience su noticiero anunciando la caída del peso o cualquier otra información inoportuna.

Duré 6 años muy decepcionado de los universitarios. Terminó mi época como tal y creí que la generación detrás de mi no tenía entre sus prioridades un cambio en México. Afortunadamente, y lo digo con mucha emoción, las cosas no son así y me está tocando vivir un despertar de los jóvenes.

Me entusiasma la unión entre universidades privadas y públicas. Es una muestra de reconciliación social y de clases. En algo ha tenido razón el candidato del PRI Peña Nieto, él no va a dividir al país. Si algo le debemos, es que está uniendo a todo México para decirle que no estamos dispuestos a que la cultura de la corrupción institucional regrese a nuestro país.

México está despierto y conectado. Se percibe un país unido, inteligente y con ganas de avanzar.

jueves, 26 de abril de 2012

Fusión en el Metro Patriotismo

Si reconoces palabras como Genkidama, Kakaroto, Kame hame ha o Fusión, entonces esta intervención en la salida del Metro Patriotismo te va a enloquecer.
La serie o mejor dicho manga "Dragon Ball" del ilmuinado Akira Toriyama marcó a toda una generación de mexicanos que veías juntando sus manos intentando sacar un Kame hame o uniendo sus dedos índices con algún amigo para realizar una Fusión.
Bueno, la verdad yo sí lo hacía, y hasta me ponía a hacer abdominales frente al televisor mientras escuchaba "sha la e shala", para intentar ponerme mamado como Sayayín (desistí después de unos meses y mejor me di placer fantaseando con Androide Número 18).
Bien, pues sin más choro mareador, les dejo esta sensacional intevención que alguien (y se lo agradezco), hizo en el Metro Patriotismo.

FUSIÓN


lunes, 2 de abril de 2012

Peña Miente

Ya empezaron las campañas electorales y los spots están a todo lo que dan. Ahora sí, después de la veda electoral, las calles, radio, tele e internet están invadidas del marketing político. Y como en la democracia mexicana gana el partido que tiene más dinero o mejor relación con Televisa, creo firmemente que nos toca expresar nuestras opiniones de formas un poco más llamativas que cuchichear con el vecino qué nos parece tal o cuál candidat nos gusta más.
Aquí les dejo mi opinión, y si les gusta, compártanla.


viernes, 10 de febrero de 2012

Mientras el dealer tenga, tu guerra se la pela


No pienso ponerme moralista ni ingenuo. Pero creo que el ejemplo más claro que tengo de que la "guerra contra el tráfico de narcóticos" también conocida como "guerra contra el narcotráfico" no sirve de nada, es que muchos de mis amigos aún marcan de su celular y a los 20 minutos tienen droga en la puerta de su casa: mariguana, éxtasis, aceites... Lo que quieran. Y si no lo tiene un dealer lo tiene el otro.

Mientras tanto en las calles se siguen matando, el ejército sigue haciendo apariciones espectaculares para incautar toneladas de anfetas, mota y siempre detienen al "cabecilla" de una red súper importante de narcotraficantes. Casi a seis años de esta guerra con más de 50 mil muertos, no veo que haya caído el "mero mero" y tampoco he visto una escasez de mota en los departamentos de mis amigos aficionados a brincar a otra realidad.

Definitivamente el mundo no sería el mismo sin drogas: café, alcohol, mariguana, LSD, coca... Charles Bukowski no hubiera tenido esas aventuras y vida sin su scotch and water, Jim Morrison no hubiera imprimido la misma sicodelia en sus poemas y letras, la generación Beat no se hubiera rifado esos viajes en coche o en sus mismos cuartos de hotel a través de un cartonsito empapado...

Pero al tercer mundo sólo le llega una parte del mundo de las drogas. No conozco todavía a un Kerouac, Jingsberg, Morrison o a una Joplin entre mi grupo. Sólo veo que lo más atrevido que han llegado a hacer es meterse un poco de fifi y sentirse en la vanguardia.

¿Qué resultados ofrece una guerra contra los distribuidores de un producto tan demandante? Además el producto es el alivio que la clase alta, media y baja encuentra para salir de una realidad ojete: malos trabajos, poca oportunidad de hacer lo que realmente te gusta, gandayismo en cada semáforo, mentiras en los medios de comunicación, políticos-marionetas que desparraman desconfianza. Con este tipo de vida lo primero que quieres hacer al llegar a casa es zafarte de la rutina pegajosa y sucia.

El día en que mis amigos estén preocupados por la pizza no les llegó por escasez de materia prima, o porque no saben cómo terminar su primera novela, poemario o canción, entonces habrá habido resultados verdaderos en esa "guerra". Pero primero habría que cambiar de objetivo: ni el producto ni el distribuidor van a acabarse, los consumidores son la base de esta pirámide, y en ellos está el cambio verdadero a este problema. La inversión debe ser en los consumidores, no en el ejército, en armas...

El tema del narcotráfico irá ocupando la segunda plana conforme se acerquen las elecciones presidenciales, mientras tanto, las compras vía celular seguirán ocurriendo y estaremos viendo los resultados con un churro en la mano para no sentir tan feo que nos la están metiendo otra vez...

jueves, 26 de enero de 2012



Los extranjeros se asombran cuando van aterrizando en el DF y ven que el aeropuerto se encuentra en la mitad de una mancha urbana envuelta en un cielo gris. Las caras de susto van colgando de gringos, gachupines o alemanes. Es la bienvenida a una ciudad donde nada es "como suele ser".

Sus más de 20 millones de habitantes se han ingeniado la forma de cohabitar en un ombligo que se está expandiendo sin medida. Y eso genera una serie de necesidades que a su vez generan lugares, actividades y culturas tan diversas y extrañas que después de conocerlas, pensar en aterrizar a lado del Circuito principal de la capital no sería algo de qué asombrarse.

Hace unas semanas aterricé por mera casualidad (aunque mi profesor de filosofía decía que la casualidad no existe) en un museo sumamente particular. Resulta que hace cinco décadas un mexicano de origen japonés, comenzó a vender juguetes en un local de la colonia Doctores. Roberto Shimizu no vendió todos los juguetes que había importado, la mayoría, desde Japón, pero sí vio algo que los demás no vieron en ellos y les dio un valor de colección.

Luego de 50 años y más de 1 millón de juguetes acumulados, esta colección se ha convertido en la más grande de México. En sus vitrinas que sólo exhiben el 1 por ciento de la colección completa se ven Barbies, luchadores, Pique, Titinos... Es una crónica en tercera dimensión de la infancia de los mexicanos.

 

jueves, 23 de junio de 2011

Narcotráfico, una industria que hay que dejar en quiebra

La solución al problema del narcotráfico y la violencia en México ya está fuera del alcance del presidente Felipe Calderón Hinojosa. A 5 años de haber iniciado su periodo presidencial y la guerra contra los gerentes del narcotráfico no ha logrado más que matar a algunos de ellos y apresado a otros, cosa que no cambia en nada el organigrama de esa gigantesca industria.

Creo que a estas alturas Calderón debería estar pensando en dejar un terreno legal, jurídico que pueda fomentar un debilitamiento de ese negocio que no vive de sus capos, sino de sus consumidores.
Me parece que Felipe Calderón no ha reparado en que el origen del narcotráfico (tráfico de narcóticos, por si ya se nos olvidó qué significa esto),  y la cultura que ya existe a su alrededor, es el producto que oferta y que ese no va a desaparecer.

La educación del consumidor no es un fomento al consumo de droga, es más, tampoco es fomento al consumo responsable.  Es un cambio de prioridades en los ciudadanos mexicanos, pues todos somos potenciales consumidores de droga. El consumidor, de la misma forma que la droga, siempre va a existir.
En lo que debería haber puesto atención es en educar a los mexicanos para que supieran decidir entre consumir o no, entre sumarse o no al organigrama de la industria ilegal del tráfico de narcóticos, y en poner candados económicos para que la industria se autodestruyera, de la misma forma en la que se está debilitando el Estado mexicano: desde sus bases, sus ciudadanos, pues tanto el Estado como el Narcotráfico están conformados por personas, en su mayoría mexicanos (si hablamos del problema interno).
Luego del diálogo entre Calderón, el poeta Javier Sicilia y otros representantes ciudadanos y gubernamentales, quedan claras algunas cosas:

El problema del narcotráfico no tiene solución unilateral, no se puede terminar con balas, pero tampoco dejar que los capos sigan secuestrando a gente que ni la debe ni la teme. 

Que la sociedad ya está muy dolida con la situación de inseguridad: 40 mil muertos incluyendo a “narcos” dejan heridas sociales muy profundas. 

Y una que me parece algo triste: que Calderón seguirá apostando por la militarización en una dinámica de “no nos dejaremos, si ellos tienen armas, nosotros tendremos más”.  Y esta última situación es la más crítica, pues al final de cuentas es una guerra que sólo apoya él y su equipo, quienes dejarán de estar en funciones en poco más de un año.